Lo primero que habría que decir es que no hay hibridación posible sin la figura de los “hibridadores”.
Alfons Cornella llama a esas personas de un modo muy gráfico, “hombres-pegamento”, pues se encargan precisamente de encontrar y explotar las conexiones entre disciplinas y conceptos que parecen incompatibles o se comunican mal.
Así pues, el tejido productivo necesita cada vez más hibridadores que sean capaces de fomentar el trabajo conjunto entre personas de distintas disciplinas.
Algunos llaman a este fenómeno de acercar posturas entre expertos muy expertos (valga la redundancia) como “Radical Collaboration”, para insistir en que las soluciones creativas emergen de los grupos multidisciplinares.
Esto nos lleva al famoso Efecto Medici: “mientras más dispares entre sí sean las piezas que combines, más oportunidades de innovación”.
Un reclamo parecido se hace desde el Design Thinking o “Pensamiento de diseño”. Me gusta mucho la definición del Design-Thinker como un “coalition builders”, por ser capaces de poner a trabajar junta a gente diversa logrando así combinaciones aparentemente imposibles. El modelo de D-School, en la Universidad de Stanford, es un buen ejemplo de esto.
Pero tenemos un déficit de personas con ese perfil en Andalucía, y en España. El sector del Turismo no escapa, ni mucho menos, a esa carencia. Por eso queremos promover un debate alrededor de ese déficit en este blog, y perfilar iniciativas de formación de “hibridadores” como resultado de HIBRIDATUR.
El factor crítico es formar y contar con personas que se interesen por territorios dispares, con talentos que tengan un pie en al menos dos disciplinas distintas, y que las conozcan bien. Personas capaces de tender puentes entre ámbitos ahora aislados, circulando conocimiento de una disciplina a otra (“enlaces entre pequeñas redes de inquietudes”, les llama Cornella).
Necesitamos, por decirlo de otro modo, recuperar el espíritu del “hombre del renacimiento”, que disfrutaba perdiendo el tiempo mientras exploraba territorios extraños y todavía no estaba constreñido a la trampa de la mirada de experto.
