Aircruise es un nuevo concepto de barco-hotel de lujo colgado a unos 3500km de la tierra. Es el resultado de la colaboración entre el gran consorcio coreano Samsung y la compañía de construcción Seymourpowell británica. Los promotores sostienen que Aircruise será la innovación del siglo.
Esta compañía con sede en Londres ha ideado un proyecto absolutamente innovador: el Aircruise, una especie de crucero de grandes dimensiones con un dirigible vertical, el cual encima funciona con energía natural y en donde la velocidad no es lo primordial, sino tener una experiencia de viaje placentera y “sin estrés”.
Con una peculiar forma de cometa, este proyecto a futuro se desplazaría en total silencio y sin contaminar: esta singular nave, que reuniría la funcionalidad de un crucero con la de un hotel flotante, combinaría la energía solar con hidrógeno para alcanzar una velocidad de crucero de alrededor de 180 kilómetros por hora sin emitir prácticamente tóxicos a la atmósfera.
La altura máxima que alcanzaría este aparato sería de unos 12.000 pies, aunque también se podría descender en caso de que fuese necesario y sobrevolar a sólo unos pocos metros de altitud.
Si antes, todo el mundo veneraba Dubaï por tener el gran tour de 800m de altura, los británicos tendrán el gigante barco-hotel. Como su nombre lo indica, es una especie de crucero de gran dimensión con un dirigible vertical.
Aircruise funcionará con la energía solar, usando baterías a base de hidrógeno que, y seguro consumirá mucho. Este concepto está dedicado para los millonarios en busca de sensaciones fuertes y capaces de pagarse un viaje de lujo. El Aircruise tendría una capacidad para 100 pasajeros y, según calculan sus creadores, tardaría unas relajadas 37 horas en cubrir la distancia entre Londres y Nueva York, o de Shangai a Los Ángeles, unas 90 horas. Como bien dijo Talbot, estos viajes estarían “basados en la comodidad, el lujo y la relajación“.
Y, dentro del lujo, vale destacar que su interior se equiparía con una piscina de fondo transparente, gracias a la cual se podría nadar “sobre las nubes”, literalmente.
Como se dijo, el Aircruise es un diseño innovador aún en pleno proyecto. En esta primera etapa, se supo que la firma coreana Samsung Construction & Trading se ha mostrado interesada, la cual además habría adelantado que este peculiar zepelín podría ser una realidad para el 2015.
Sólo restará entonces esperar a que este innovador concepto sostenible en viajes de lujo, a todo confort, y sin estrés, esté al alcance de quienes puedan costearse un traslado -dicho sea de paso, nada se ha dicho de a cuánto podría ascender un billete en el Aircruise- y cuente con el tiempo libre suficiente para viajar de un continente a otro sin apuros en mucho más del tiempo que le demanda a un avión.
