February 1st, 2011
By Natividad Grund Posted in Ejemplos, tendencias

Slow travel o “viajar lento”

El Movimiento Slow (“despacio”, en inglés) nació en los años ochenta como reacción a un ritmo de vida trepidante. El estrés, considerado por muchos especialistas como la enfermedad del siglo XXI, y costumbres como la de abusar de  la comida rápida, almorzar mientras se camina o pasar el fin de semana en un centro comercial, han terminado calando en nuestra sociedad actual.

Este movimiento, surgió en Italia de la mano del slow food como alternativa al fast food,  para impedir la desaparición de las tradiciones y productos  gastronómicos locales, incluyendo alimentos de calidad con denominación de origen, con recetas tradicionales y acompañados por un buen vino y por supuesto una presentación  cuidada.

Además, las asociaciones del movimiento slow food  organizan ferias gastronómicas: la más importante se celbra en Italia  el Salón del Gusto, en Turín, Italia se considera  cuna de este movimiento.

El libro de cabecera de este “movimiento”   Elogio de la lentitud es el del canadiense  Carl Honoré, ,el autor se dio cuenta de que ni siquiera tenía tiempo para contar un cuento a su hijo. Esta  obra, se publicó  en 2005 y ha sido traducida a 25 idiomas, rastrea la historia de la relación cada vez más dependiente del tiempo, y aborda las consecuencias y la dificultad de vivir en esta cultura acelerada.

Elogio de la lentitud es la primera mirada de gran alcance a los movimientos defensores de la lentitud. Y en palabras del propio autor:

“Tengo un antes y un después muy claros. Antes llegaba a cada momento, a cada actividad, a cada tarea con un objetivo: hacerlo lo más rápido posible. Ahora prefiero hacer las cosas bien. Tengo la impresión de que soy mucho más productivo hoy que cuando corría siempre. Eso es la paradoja de la lentitud, muchas veces es más rápida y más eficaz que la velocidad”,

En el caso del turismo la fast life le ha alcanzado, viajes programados (hasta el tiempo que tienes libre), los  viajes “todo incluido”, son viajes cada vez más escogidos por los turistas, que buscan visitar lo máximo posible (los museos, zonas arqueológicas, edificios emblemáticos, enclaves etc..), en el menor tiempo, sin tener apenas relación con la ciudad, las personas que viven en ella, y sus costumbres. Una clase de viaje donde cuando regresas tienes  muchas fotos como souvenir, pero has aprendido muy poco sobre donde has estado.

El Slow Movement recupera el placer de vivir sin prisas, disfrutando de la riqueza que supone la diversidad y de los pequeños placeres de la vida, esta filosofía se ha trasladado al turismo con el llamado slow travel y la creación de slow cities.

El slow travel aboga por integrarse en el lugar de destino, comunicarse con sus habitantes y formar parte de sus costumbres. Es una gran oportunidad de sumarse a la vida local del lugar que se visita, conectar con su gente. Se trata de integrarse en la cultura propia del lugar donde vamos.

si queremos paracticar esto los primeros pasos serían:  elegir un destino que podamos conocer bien en los días que vamos a hacer el viaje, establecerse  al menos una semana en un lugar, no fijar de antemano el viaje ( rutas, visitas…)  y atreverse a improvisar .

En cuanto al alojamiento, lo ideal es alojarse  en casas o apartamentos turísticos donde podemos relajarnos más. Las actividades a realizar , además, se basan en aquello que caracteriza al lugar del lugar, su cultura, sus tradiciones.

Como apunte seguidores de este movimiento critican el exceso de los viajeros por la cámara de fotos y las guías de viajes, fotografíar edificios que puedes tener en una postal, sacar fotos compulsivamente de todo,  hace que te pierdas momentos perceptibles solo con el ojo humano, la fotografía ha de dejarse para momentos o gestos inolvidables.

Y el caso de la guía no puede convertise en nuestro único camino, hay que dejar tiempo para perderse, callejear y preguntar a las personas autóctonas que seguro que nos indicarán lugares más interesantes.

Ciudades Slow

Hay ciudades que han decidido ser así todo el año, son llamadas las slow cities. De nuevo Italia es un referente para esto siendo Bra la primera ciudad lenta. Estas ciudades ofrecen al visitante calidad de vida durante su visit, zonas peatones, casco antiguo cerrado al tráfico, cuidado de la gastronomía y cultura autóctona

Aunque la verdad yo creo que el slow travel es más una actitud de los que viajamos, ¿no?  ¿Y tú que opinas? ¿Te atreves a ser  y a viajar un poco más slow?

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