Actualemente casi todos viajamos a destinos muy diversos, algunos a la playa pero otros a descubrir “mundos nuevos”. Ya nos nos conformamos con visitar los bosques de Birmania o subir a Aconcagua, queremos destinos diferentes, exóticos; que nos aporten unas vivencias únicas e inolvidables. Sin ir más lejos, algunos van de vacaciones a Iraq, para “vivir en zona de guerra”.
¿El porque? se podría resumir en el aburrimiento o desencanto con el turismo convencional, del sol y playa, de los paquetes turísticos y del todo incluido, de la búsqueda de emociones nuevas…en definitiva de romper con lo que significa el turismo per se.
La creciente tendencia hacia el turismo insólito, el que se lleva a cabo en lugares inhóspitos, que no estén acostumbrados al turismo, donde se practican actividades como cocina o danza, o “dormir en el futuro”, posibilidad que nos ofrecen en los nuevos hoteles vanguardistas. La industria del turismo lleva unos años en la búsqueda constante de nuevas propuestas que atraigan a un turista que demanda nuevas formas de viajar más conectadas con las experiencias únicas. Hoy en día visitar un país o un destino ya no es suficiente estímulo.
Os dejamos modo ejemplo algunos destinos. También para haceros “boca agua“…
- Kamchatka: Esta península situada en el extremo este de Rusia, grande como Suecia, sigue siendo uno de los lugares más incontaminados del planeta, con inmensas reservas naturales y numerosos ríos en los cuales se crian el 25% de los salmones del Pacífico. Si queréis acercaros, existen varias webs, como TravelKamchatka o Kamchatka Adventures. Los tours, desplazamiento aéreo aparte, salen muy baratos.
· Ulleung-do: esta pequeña isla de Corea del Sur, conocida también con el nombre de Dagelet, tiene sólo 10.000 habitantes. Algunas de las atracciones incluyen los paseos en barco alrededor de la isla, los platos de pescado crudo (especialmente calamares) y un paseo hacia el volcano apagado de la isla. Se puede encontrar más información aquí y aquí. Sólo se puede llegar en avión.
· Archipiélago Moonsund: compuesto principalmente por las islas estonias de Hiumaa y Saaremaa, permite disfrutar las frescas playas del mar Báltico en total tranquilidad. Aunque el clima sea nórdico, las islas conservan un gran encanto, con pequeños molinos de madera, bosques y playas arenosas donde nadie puede tocarle a uno las narices. Incluso se puede visitar el grupo de cráteres de meteoritos más notable de Europa, en Kaali. Más información en la web oficial de Hiiumaa y Saaremaa.
-Lago Sevan: este lago de Armenia, uno de los más altos del mundo (a 1950 metros de altitud), posee playas agradables y sitios de gran interés histórico como Sevanavank, cuyo monasterio de piedra se alza en una pequeña penínusula. El ecosistema del lago Sevan incluye especies en riesgo de extinción como la pantera persa. Las bellezas de Armenia, por lo demás, han sido injustamente ignoradas durante demasiado tiempo. Para más información, visitad la completísima Armeniapedia.
También hace poco La Noche Temática dedicó un programa al turismo insólito donde se analizan varios ejemplos con propuestas nada convencionales de turismo.

